Arena y sol con historia.

Los 4 mejores pueblos playeros de Venezuela en 2021

Para quienes aman los destinos playeros pero también quieren conocer “algo más” aquí les traemos 4 lugares que combinan la historia local con balnearios de aguas cristalinas. También son lugares que pueden ser considerados destinos fotográficos, pues sus calles, estos pueblos guardan bellezas arquitectónicas del pasado colonial venezolano, dignas de cualquier selfie de viaje. Todas estas maravillas son accesibles gracias a los servicios de transporte terrestre privado que Soco Adventures ofrece.

Choroní (Aragua)

En una zona poblada desde el siglo XVII, este destino combina como casi ningún otro lugar en Venezuela el pasado colonial junto a los beneficios de la vida moderna. En medio de sus calles empedradas o asfaltadas, la plaza con su iglesia y sus casas antiguas se mantienen firmes y orgullosas, quizás tanto como sus habitantes que con el pecho lleno, se saben herederos del cacao, uno de los mejores del país. Al pie del pueblo, te encuentras Playa Grande con sus dos kilómetros de largo con aguas claras y oleaje moderado. Por eso, al alojarte en cualquiera de las posadas del lugar, te permitirá llegar a pie y elegir las varias opciones gastronómicas. En la orilla, también está Puerto Colombia que ofrece embarcaciones hacia algunas playas de exclusivo acceso marítimo, talñ como pasa en las playas paradisíacas del estado Falcón.

Puerto Cabello (Carabobo)

Con arquitectura que data de finales del siglo XVIII esta zona era sitio frecuente de aquellos utilizaban el puerto. De esta época aún se conserva el Fortín Solano y el Castillo San Felipe, y también la Casa Guipuzcoana y la Catedral. Si te quedas en la ciudad de Puerto Cabello, encontrarás variedad de hoteles y posadas, y al final de la tarde podrás caminar por el malecón construido en 1950, donde puedes disfrutar de la vista al atardecer. Aunque encuentras balnearios al pie de la ciudad, te recomendamos ir a las playas La Rosa y Quizandal, con servicios privados que aseguran estacionamiento, vigilancia, salvavidas, restaurantes, duchas, arenas limpias con caneyes y toldos. También puedes conocer el pueblo si vas camino a Falcón.

Chuspa (Vargas)

En el litoral central puedes conocer un pueblo pesquero que en su memoria resguarda los antiguos indígenas que vivían en la zona. El pequeño poblado que fue fundado en el siglo XVI todavía conserva pocas edificaciones antiguas, entre las que destaca la iglesia en la plaza Bolívar. Sus calles, a pesar de las renovaciones urbanas, muestran un carácter pintoresco. La reducida variedad de hospedaje se compensa con el hecho de ser recibido en un pueblo cuya gente alegre te hace sentir como en casa. Frente al pueblo hay una playa de unos 230 metros de largo que cuenta con aguas claras de oleaje moderado. Allí desemboca el río de Chuspa, por lo que hay agua dulce. A pesar de ser una playa pequeña igualmente cuenta con kioscos de comida y alquiler de toldos.

Rio Caribe (Sucre)

Al norte del estado Sucre se encuentra un pueblo pesquero fundado en 1647 todavía conserva en sus calles el estilo colorido de la arquitectura colonial de principios del siglo XIX. El centro urbano es la Iglesia de San Miguel Arcángel, patrono del lugar, que se terminó de edificar en 1717, pero cuenta con algunos monumentos recientes como la Plaza Bolívar (1930) y el Monumento a Cristo Rey (1956) en lo alto de una colina desde donde se tiene una vista panorámica de la zona.. Cuenta con una playa de aguas claras al pie del poblado, y varias opciones de hospedajes. También es el centro urbano más cercano si se desea visitar Playa Medina y Playa PuiPui, consideradas las mejores opciones turísticas de la zona a los que puedes llegar, en carro, en tan solo 20 minutos. Uno de los atractivos de Río Caribe es que cuenta con un malecón de 300 metros desde donde se puede disfrutar de un agradable paseo al atardecer.

Estos destinos son ideales para viajeros curiosos interesados en compartir con los hombres y mujeres venezolanos que le dan vida a cada lugar. En cada región, se puede descubrir tradiciones locales, gastronomía y modos de ver el mundo distintos. Aunque como venezolanos creemos que existe una idiosincrasia común,  la verdad es que visitando estos pueblos descubres la diversidad dentro de la gran unidad. Aquí la ventura también es darse la oportunidad de caminar por las calles y conocer la vida sencilla del interior de un país maravilloso. 

Redacción/Copywriting: Alejandra Fernández